"La Descarada es el
resultado de la creatividad y determinación de Jorge Habela y
Antonio Beaumont.
Ambos, con más de 15 años de experiencia en el sector de la
hostelería, se embarcaron en la apertura de este restaurante en el
barrio de salamanca de Madrid. En el año 2020, se une al equipo el
maestro coctelero Silvio Lavagetto, con el objetivo de ampliar su oferta
y desarrollar la comida que les apasiona a los tres, dentro de un ambiente
y atención muy familiar. Lo que ustedes van
a disfrutar es el resultado de lo que aprendimos de nuestras madres y
abuelas y que representa la base de la cocina que nos gusta. De sus largas
cocciones, de su mimo y su maña. Al igual que ellas, seleccionamos
el producto personalmente y lo preparamos cuidadosamente en busca de
esos sabores de siempre, aplicando nuestro original descaro en la creación
y presentación de cada plato.
Todo con un único objetivo: compartir con ustedes lo que nos apasiona.
Bienvenidos!!"
(Información extraída de su página
web)
Fundado el:
13 de mayo de 2018
Chef:
Jorge Habela
Coctelero:
Silvio Lavagetto
El
precio medio estimado por persona en la fecha de la cena es de 50,00 €.
COMENTARIOS:
Entorno: En la zona centro de Madrid.
Difícil de aparcar y con otros restaurantes cerca.
Las cañas: Las tomamos en la mesa de la
terraza del restaurante. Fueron dos dobles laguer y una de la Jamonera
a 3,50 € cada una y dos de Alhambra a 4,00 € cada una.
De tapa pusieron unas aceitunas a los primeros, pero a los que llegaron
más tarde no, por lo que hubo que reclamárselo.
Nombre: Por lo que dicen en su web es por el descaro
en la presentación de los platos originarios de madres y abuelas.
Local: Está situado en la zona del barrio
de salamanca. Ocupa un local de dos plantas totalmente acristalado
a la calle. Frente a él, en la acera, se ha instalado una
terraza cubierta con mamparas trasparentes que, al tener un lateral
sin
cerrar, se perciben los humos y el ruido de la calle. No obstante,
no tuvimos la suerte de estar en la terraza y nos situaron fuera,
en la acera, bajo unas sombrillas blancas. Las sillas eran de terraza,
marrones, con respaldo alto y simulando mimbre. La mesa estaba compuesta
por otras dos de forma cuadrada y eran de peor calidad que las que
había
en la zona cubierta. La distancia entre comensales adecuada y entre
masas aceptable. No ponen manteles, tan solo un camino de mesa de
color granate. Las servilletas de tela. La vajilla principalmente
de losa blanca con formas redondas y rectangulares. También
alguna lámina
de pizarra. La cubertería
estándard. Ponen copas para el
vino y vasos en forma de copa para el agua.
Comensales: Cuatro del club, Ricardo,
Antonio
de la Poza, Antonio Arnáiz y Carlos. Faltaron Raul, Justo
y Antonio Ávila.
Pan: Ponen una panera en forma de saco para todos. Lo
cobran a la mesa completa. Fueron 4,50 €.
Aperitivo: No pusieron.
Entrantes:
Portobello
encurtido con huevo a baja temperatura, tocineta ibérica,
romero y nueces: Lo sirven
en un plato hondo. Al fondo están, cortadas, las setas tipo
portobello y mezcladas con ellas unas pocas láminas de tocineta,
que es una carne mucho más
magra que el tocino, que más
graso. También hay trocitos de nueces y romero. Por encima un
huevo poché.
El camarero troceó el huevo y lo revolvió todo delante
de los comensales. No gustó.
La ración
la cobran a 14,00
€. Se pidió una.
Tortilla vaga de alcachofa,
gamba al ajillo y cebolleta tierna: La
traen en un plato llano. Sobre la base de una tortilla en forma redonda
se colocan las gambas al ajillo, la cebolleta cortada y alcachofas.
También había unos puntos de salsa. Sorprendió por
ser algo tan sencillo, novedoso y rico. Se pidió una ración
a 15,00 €.
Crujiente de oreja, espuma de patata
y salsa picante: Los
taren en unas bandejas. Contenido en una fina corteza de cerdo crujiente
en forma de recipiente se encuentran los trocitos de oreja cubiertos
por la espuma de patata. Por encima un chorreón de la salsa picante
que le da también un poco de colorido al plato. Resultó delicioso,
jugando con texturas y sabores. Un acierto. Se pidieron dos raciones,
cada una con dos crujientes, a 10,00 € el plato. Cada crujiente
sale a 5,00 €.
Principales:
Raya asada en su jugo
con aceitunas, piñones y verduras: Viene
en un plato llano cortada en porciones y con el jugo por encima destacando
la cantidad de piñones. Se acompaña por brocolí,
berenjena y tomate. Estaba fresca y correcta de cantidad. Quizá por
el contraste con los sabores tan intensos de los otros platos no
se disfrutó del
todo. Se pidió una a 23,00 €.
Pato encebollado con
pack choy y uvas: Lo
traen en un plato llano. En el centro está el pato y encima de él
la col asiática o pack choy. Está regado con una salsa
suave de color granate y un par de uvas tintas. Se pidió uno
a 17,00 €.
Costillar: Este
plato está fuera de carta y lo ofrecieron indicando su precio.
Los traen en platos llanos. Es la carne del costillar de cerdo ibérico
deshuesada, estaban asadas y cubiertas de una salsa espesa de su propio
jugo que no tiene nada que ver con la
típica
barbacoa. Estaban en su punto, tiernas, jugosas y sabrosas. Ración
generosa. Se pidieron dos, cada una la cobran a 18,00 €.
Postres:
Nido de chocolate: Lo traen en
una lámina de pizarra. Sobre una base de bizcocho de chocolate
se coloca una especie de nido como de fideos o pasta que contiene unas
trufas de chocolate a
modo de
huevos. Para decorar rocían la base con chocolate líquido
y ponen unas moras y hojas de menta. Se pidieron dos, cada uno lo cobran
a 7,00 €.
Sorbete de tomillo con espuma de yogur
de limón: Lo sirven en un vaso en forma de copa.
Al fondo está el sorbete y por encima la espuma de yogur.
Rico y refrescante. Bastante bueno. Se pidieron dos, cada uno lo
cobran
a 6,00 €.
Cafés
e infusiones:
Se pidió un café con leche descafeinado a 1,80 €. No
ponen nada para acompañar.
Vinos:
8.0.1. Edición
limitada 2020: Vino
tinto con D. O. Cariñena. De la bodega San Valero
(www.sanvalero.com).
Elaborado con uvas de las tres variedades
originales, pertenecientes a distintas añadas, Merlot,
Cabernet Sauvignon y Syrah. Bueno. Pedimos dos botellas a
18,00 € la
botella. El precio aproximado de venta al público en una tienda
es de 10,00 € la botella. El restaurante multiplica por 1,8
veces el precio de venta al público en un comercio.
Copas: Invitaron a chupitos. Incluso, pacientemente,
dijeron que lo harían después de cada una de las muchas veces
que uno de los comensales se los pidió.
Otro comensal pidió un chupito de Jack Daniels y lo pusieron.
Servicio: Correcto, pero con algunos retrasos. Nos
quejamos del tiempo de espera de uno de los platos a compartir. Nos pidieron
excusas varias veces y se esmeraron en cuidarnos. El maître, que
era uno de los tres dueños, nos sugirió pedir platos diferentes
a los que tomamos habitualmente y un vino de Cariñena. Comprobamos
que sus recomendaciones no eran platos fuera de carta y precios desconocidos,
sino que venían en ella y ni siquiera eran los más caros.
Ocurrió igual con el vino. No ponen manteles en las mesas de terraza.
Estuvimos en la acera al estar la terraza completa.
Descuentos: No
hubo.
Porcentajes: Del
total del precio en factura de la cena, sin incluir las cañas
ni las copas, el 76,9% corresponde a la comida y el
23,1% a la bebida.
La carta y la factura: Ambas coinciden y contienen
los precios con el I.V.A incluido, como debe ser.
Comentario final: Cenamos en la acera al estar la terraza
acristalada completa. Mesas de tamaño adecuado. No tienen mantel.
El servicio correcto y esmerado después de algún retraso.
Factura correcta.
Notas: Las
puntuaciones y comentarios que se expresan en esta web son referentes
a las cenas y
a las circunstancias concretas que concurren en cada una de ellas.
No se juzga ni puntúa al restaurante.